Gospel Tract and Bible Society

Bienvenido a Gospel Tract and Bible Society. El objetivo del Gospel Tract and Bible Society, Inc. es compartir con el mundo las buenas noticias de la Salvación por gracia, por medio de la fe en Jesucristo, ayudando así a cumplir la comisión de Cristo. "Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones" (Marcos 13:10).


LA ETERNIDAD

La eternidad desafía la imaginación y la comprensión del hombre. No es un objeto, ni lugar; ni período de tiempo. No tiene principio y no tiene fin. Toda la humanidad desde Adán se encontrará en ella.

La palabra eternidad se encuentra en Isaías 57:15, donde dice que Dios habita la eternidad. Él es eterno sin principio y sin fin. Esto sólo se puede decir de Dios. El hombre tiene un principio pero su alma no tiene fin. El diccionario afirma que la eternidad es un tiempo que no tiene principio y no tendrá fin. En ella entra el alma al tiempo de la muerte y allí permanece siempre y para siempre. La Biblia principia con estas palabras: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (Génesis 1:1). Allí se refiere a la creación del cielo y la tierra y todas las cosas que en ellos hay (Colosenses 1:16-17). Dios ha decretado que todas estas cosas dejarán de existir: "los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas" (2 Pedro 3:10).

UN HOGAR FELIZ

Dios es amor

La Biblia nos da el plano para un hogar que es de hermoso diseño, con una estructura firme, y un ambiente agradable. El hogar puede ser un lugar de armonía y contentamiento, o un lugar de pleitos y contiendas. ¿Es tu hogar, feliz, fuerte y capaz de sobrevivir las tempestades de la vida?

El hogar es una importante unidad social. Ha sido ordenado divinamente para nuestro desarrollo espiritual, para nuestra felicidad emocional, y para nuestra satisfacción física. El plan de Dios siempre ha sido que las familias vivan en armonía, y que los miembros traigan felicidad unos a otros.

ENSÉÑANOS A ORAR

¿Le gustaría hablar con el presidente de su nación, o con otra persona famosa? ¿O le gustaría recibir uno de ellos en su casa? La mayoría de nosotros nunca tendremos tal oportunidad. Pero usted puede hablar con alguien más importante que cualquiera de estas personas. Además de esto usted puede tenerle en su casa.

Tal vez ya ha adivinado que hablamos de Dios, nuestro Padre Celestial. Sí, es cierto que Él quiere que todos le hablemos. Sin duda usted conoce la palabra “oración”. Puede ser que ya ha tratado de hacer oración. ¿Cómo le fue? Quizá se quedó con dudas. Si así le pasó no sería extraño porque aun los apóstoles pidieron que Jesús les enseñara a orar.