Gospel Tract and Bible Society

Bienvenido a Gospel Tract and Bible Society. El objetivo del Gospel Tract and Bible Society, Inc. es compartir con el mundo las buenas noticias de la Salvación por gracia, por medio de la fe en Jesucristo, ayudando así a cumplir la comisión de Cristo. "Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones".


EL SEÑOR VENDRÁ PRONTO

El Señor vendrá como ladrón en la noche: inesperado (2 Pedro 3:10). ¿Y por qué creemos que será pronto? Mira a tú derredor. ¿Qué es lo que ves?

La Biblia nos dice lo que va a suceder en los días postreros. Estos mismos acontecimientos se están cumpliendo. “Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:38-39). Dios destruyó el primer mundo con el diluvio porque el hombre se hizo egoísta y las imaginaciones de su corazón eran malas continuamente. La tierra se llenó con violencia. Fueron “amadores de los deleites más que de Dios” (2 Timoteo 3:4). Hoy día las personas aman a los placeres como nunca antes, y ponen todo su esfuerzo para obtenerlos.

EL REINO APACIBLE DE CRISTO EN LA TIERRA

Jesús estableció su reino cuando estuvo en la tierra. Nosotros que hemos entrado en este reino hemos hallado que es un lugar de placer profundo y satisfacción duradera. Es un reino de paz. Allí no hacemos instrumentos de destrucción, ni nos adiestramos para la guerra (Isaías 2:4). El mundo ha tenido muchos reinos en el pasado, pero han ascendido por la fuerza de sus reyes y guerreros y han caído por sus debilidades.

EL NACIMIENTO DE CRISTO

Entre todas las historias, la historia del nacimiento de Cristo queda más cerca al corazón de los cristianos. Es uno de los milagros más grandes de todas las edades. En ella se revela el amor de Dios al ser humano.

El hombre, por el pecado, se apartó de la comunión con Dios. Dios prometió a Adán y Eva un redentor después de su transgresión en el huerto de Edén (Génesis 3:15). Era el plan de Dios restaurar o hacer volver lo que fue perdido.

SEGURIDAD ETERNA

La seguridad para todos los cristianos se encuentra en Cristo. Él murió por nosotros, nos perdonó y prometió un hogar en el cielo para los fieles. Allá estaremos eternamente seguros en su presencia resplandeciente. Aun hoy en día los cristianos pueden tener una tranquila seguridad de salvación entre tanto que permanezcan fieles. Mientras viven, tienen la dirección del Espíritu Santo y cuando mueren, tienen la promesa de un hogar futuro en el cielo.

La redención es disponible para todos

Dios creó la humanidad con el propósito de honrar y glorificarle. Sabiendo que el ser humano iba a caer, Dios planeaba desde la creación redimirlo (Mateo 25:34). “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16-17). Esta redención es para toda la humanidad, como fue proclamado por Jesús en la gran invitación: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

EL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo es la tercera persona de la divina Trinidad. Él es aquél a quien el Padre envió para estar con sus hijos. Jesús dijo: “Cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí” (Juan 15:26).

El Espíritu Santo no es un objeto lejano o una presencia que no se puede percibir. Él es alguien que fácilmente puede ser identificado; alguien con quien podemos relacionarnos o asociarnos. Siendo que él es de Dios, tiene la naturaleza de Dios, y por tanto posee características que le identifican como una persona.

EL PECADO DE LA INMORALIDAD

LA PUREZA

 

EL AMOR

 

LOS HOGARES FELICES

 

LA CONFIANZA

 

 

LA CONCUPISCENCIA

 

LA VERGÜENZA

 

EL TEMOR

 

LOS HOGARES DESCOMPUESTOS

 

LA SOLEDAD