Gospel Tract and Bible Society

Bienvenido a Gospel Tract and Bible Society. El objetivo del Gospel Tract and Bible Society, Inc. es compartir con el mundo las buenas noticias de la Salvación por gracia, por medio de la fe en Jesucristo, ayudando así a cumplir la comisión de Cristo. "Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones".


SEGURIDAD ETERNA

La seguridad para todos los cristianos se encuentra en Cristo. Él murió por nosotros, nos perdonó y prometió un hogar en el cielo para los fieles. Allá estaremos eternamente seguros en su presencia resplandeciente. Aun hoy en día los cristianos pueden tener una tranquila seguridad de salvación entre tanto que permanezcan fieles. Mientras viven, tienen la dirección del Espíritu Santo y cuando mueren, tienen la promesa de un hogar futuro en el cielo.

La redención es disponible para todos

Dios creó la humanidad con el propósito de honrar y glorificarle. Sabiendo que el ser humano iba a caer, Dios planeaba desde la creación redimirlo (Mateo 25:34). “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16-17). Esta redención es para toda la humanidad, como fue proclamado por Jesús en la gran invitación: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

LA VIDA ABUNDANTE

Un mundo inconstante

Este mundo es un lugar inquieto. Vemos a la gente apresurada, buscando un sentido para sus vidas con mucha actividad. Muchos se dedican a buscar las riquezas. Otros quieren todos los placeres de la vida sensual. Todavía hay otros que quieren una vida de ocio, y arreglan su vida para trabajar menos y jugar más. Sin embargo, sus espíritus se quedan intranquilos. Con el tiempo, los aparatos, los placeres y las posesiones pierden su atracción. Cada nueva diversión captura la atención por un tiempo, pero pronto pierde su atracción; hay algo que falta.

Las decepciones son una parte de nuestras vidas. Los defectos físicos limitan nuestras actividades. La familia necesita cuidado constante. Nos sentimos atrampados en nuestro trabajo o vocación, porque carecemos de la pericia' de otro trabajo. Gastamos dinero y nos endeudamos esperando que la compra siguiente haga la vida más tolerable. Nuestro matrimonio no ha llegado a ser lo que esperábamos. Buscamos la satisfacción y el propósito de la vida en vano.

¿Es eso todo que hay en la vida? ¿Debe de haber algo significativo que nos dé satisfacción, que no? ¿Algo más permanente? Seguramente hay una solución.

EL SEÑOR VENDRÁ PRONTO

El Señor vendrá como ladrón en la noche: inesperado (2 Pedro 3:10). ¿Y por qué creemos que será pronto? Mira a tú derredor. ¿Qué es lo que ves?

La Biblia nos dice lo que va a suceder en los días postreros. Estos mismos acontecimientos se están cumpliendo. “Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:38-39). Dios destruyó el primer mundo con el diluvio porque el hombre se hizo egoísta y las imaginaciones de su corazón eran malas continuamente. La tierra se llenó con violencia. Fueron “amadores de los deleites más que de Dios” (2 Timoteo 3:4). Hoy día las personas aman a los placeres como nunca antes, y ponen todo su esfuerzo para obtenerlos.

ANÍMATE A ELEGIR CORRECTAMENTE

Muchas veces la vida lleva el hombre al punto de decisión. De hecho, se toman decisiones cada día. A veces se hacen casi sin pensar. Otras veces la decisión requiere mucho pensar y considerar. Las decisiones que se consideran más importantes se hacen con más cuidado. Quizá la pregunta sería, ¿qué consideras importante?

Dios, cuando creó al hombre, le dio el privilegio de elegir. No podemos evitar esta responsabilidad ni los resultados de nuestras decisiones, porque muchas tendrán consecuencias eternas.

Vamos a ver las decisiones que algunos hombres de la Biblia tomaron. Algunos escogieron bien y otros no. Moisés, el hombre de Dios, eligió “antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado” (Hebreos 11:25). Él miraba al galardón que recibiría después de esta vida. Escoger la compañía de los creyentes en efecto es elegir bien.