Gospel Tract and Bible Society

Bienvenido a Gospel Tract and Bible Society. El objetivo del Gospel Tract and Bible Society, Inc. es compartir con el mundo las buenas noticias de la Salvación por gracia, por medio de la fe en Jesucristo, ayudando así a cumplir la comisión de Cristo. "Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones".


CAPÍTULOS DE ORO

La Biblia es un libro precioso que satisface la necesidad de cada alma. Sus mensajes son una fuente de alimentación espiritual. Hay capítulos que son exactamente apropiados para cualquier necesidad o pregunta personal.

Dios expresa su mensaje al hombre en distintas maneras por diferentes capítulos de la Biblia. Se encuentra mucho conocimiento de Dios y la historia de su pueblo en Génesis y otros libros del antiguo testamento. Los Salmos y muchos capítulos del nuevo testamento son una fuente de verdadera inspiración espiritual. Muchas de las enseñanzas de Jesús, por ejemplo Mateo 5, 6 y 7, así como los escritos de los apóstoles, nos dan dirección para la vida cotidiana. Todo esto compagina para darnos un entendimiento de Dios, su voluntad para nosotros y sus promesas.

¿DEBEMOS JUZGAR?

Juzgar: ¿Qué significa? ¿Es apropiado juzgar? ¿Nunca has reflexionado sobre estas preguntas? "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7:1). Este versículo ha llevado a muchos cristianos a la conclusión que no tienen ni derecho ni responsabilidad para juzgar lo que ven y escuchan. Sin embargo, esta conclusión les deja confundidos para saber cómo lidiar con la vida en que se encuentran.

Un estudio de la Palabra de Dios mostrará que sus hijos tienen la responsabilidad de juzgar.

TU AMIGO JESÚS

Yo tengo un amigo. Él es el mejor amigo qué jamás he tenido. Es tan amable y sincero. Quisiera que tú también lo conocieras. Se llama Jesús. Lo más maravilloso es que Él también quiere ser amigo tuyo.

LA VIDA ABUNDANTE

Un mundo inconstante

Este mundo es un lugar inquieto. Vemos a la gente apresurada, buscando un sentido para sus vidas con mucha actividad. Muchos se dedican a buscar las riquezas. Otros quieren todos los placeres de la vida sensual. Todavía hay otros que quieren una vida de ocio, y arreglan su vida para trabajar menos y jugar más. Sin embargo, sus espíritus se quedan intranquilos. Con el tiempo, los aparatos, los placeres y las posesiones pierden su atracción. Cada nueva diversión captura la atención por un tiempo, pero pronto pierde su atracción; hay algo que falta.

Las decepciones son una parte de nuestras vidas. Los defectos físicos limitan nuestras actividades. La familia necesita cuidado constante. Nos sentimos atrampados en nuestro trabajo o vocación, porque carecemos de la pericia' de otro trabajo. Gastamos dinero y nos endeudamos esperando que la compra siguiente haga la vida más tolerable. Nuestro matrimonio no ha llegado a ser lo que esperábamos. Buscamos la satisfacción y el propósito de la vida en vano.

¿Es eso todo que hay en la vida? ¿Debe de haber algo significativo que nos dé satisfacción, que no? ¿Algo más permanente? Seguramente hay una solución.

LA ETERNIDAD

La eternidad desafía la imaginación y la comprensión del hombre. No es un objeto, ni lugar; ni período de tiempo. No tiene principio y no tiene fin. Toda la humanidad desde Adán se encontrará en ella.

La palabra eternidad se encuentra en Isaías 57:15, donde dice que Dios habita la eternidad. Él es eterno sin principio y sin fin. Esto sólo se puede decir de Dios. El hombre tiene un principio pero su alma no tiene fin. El diccionario afirma que la eternidad es un tiempo que no tiene principio y no tendrá fin. En ella entra el alma al tiempo de la muerte y allí permanece siempre y para siempre. La Biblia principia con estas palabras: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (Génesis 1:1). Allí se refiere a la creación del cielo y la tierra y todas las cosas que en ellos hay (Colosenses 1:16-17). Dios ha decretado que todas estas cosas dejarán de existir: "los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas" (2 Pedro 3:10).